El candidato presidencial Abelardo De La Espriella lanzó una dura advertencia sobre la suspensión de las órdenes de captura contra 23 cabecillas de estructuras criminales del Valle de Aburrá, al asegurar que la medida podría terminar afectando la institucionalidad, la seguridad y la transparencia del proceso electoral en Medellín y Antioquia. La suspensión fue reportada este 31 de marzo y ha provocado una fuerte controversia política en la región.
A través de un comunicado, el líder del movimiento Defensores de la Patria expresó su “profunda preocupación” por la decisión y cuestionó que, bajo el argumento de la paz, se concedan beneficios a estructuras criminales con capacidad de incidencia territorial. En su pronunciamiento, sostuvo que el país no puede normalizar medidas que, en su criterio, terminan favoreciendo a organizaciones ilegales en un momento especialmente sensible del calendario político. La campaña presidencial de 2026 ya entró en su recta final de cara a la primera vuelta prevista para el 31 de mayo.
De La Espriella vinculó la decisión con un interés del presidente Gustavo Petro y del senador y candidato presidencial Iván Cepeda de influir en el comportamiento electoral de Antioquia. En declaraciones difundidas por la campaña, aseguró que ambos “se quieren quedar con el poder a como dé lugar” y afirmó que la suspensión de capturas a jefes criminales con influencia en Medellín sería un hecho de enorme gravedad política.
Según el candidato, el pueblo antioqueño se ha mostrado resistente a respaldar la propuesta política del petrismo y, por eso, advirtió sobre lo que interpretó como una posible alianza con estructuras ilegales para “torcer las urnas”.
De La Espriella insistió en que la seguridad y la legalidad deben ser pilares innegociables del Estado y aseguró que, si llega a la Presidencia, revertirá este tipo de beneficios. “Tan pronto como sea presidente, todos esos bandidos volverán a la cárcel”, afirmó, en una declaración con la que buscó reforzar su discurso de autoridad frente al crimen organizado.
El pronunciamiento del candidato se suma a una ola de reacciones que ya incluye al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y al gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quienes también rechazaron la suspensión de capturas y advirtieron sobre sus posibles efectos en la seguridad y en el ambiente preelectoral. Según reportes conocidos este martes, entre los nombres cobijados por la decisión aparecen alias Carlos Pesebre, Douglas y otros jefes históricos de estructuras criminales del Valle de Aburrá.
La controversia se produce en medio del proceso de paz urbana impulsado por el Gobierno nacional, una estrategia que ha sido defendida por sectores oficialistas como una herramienta para reducir violencias en Medellín, pero que también ha sido cuestionada por voces de oposición y autoridades regionales, que ven en estas decisiones un riesgo de debilitamiento de la justicia.