La campaña presidencial de Abelardo De La Espriella denunció nuevas amenazas contra integrantes del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, esta vez dirigidas a coordinadores regionales en Risaralda y Quindío, a pocos días de las elecciones presidenciales.
De acuerdo con la información conocida por la campaña, a varias sedes del movimiento habrían llegado imágenes con fotografías de miembros de Defensores de la Patria marcadas con una “X” de color negro, hecho que fue calificado como una grave intimidación contra quienes participan activamente en el proceso electoral.
El movimiento aseguró que estas acciones representan una afrenta contra la democracia y contra el libre ejercicio político de quienes respaldan la fórmula presidencial de Abelardo De La Espriella y Juan Carlos Restrepo.
“Cada una de estas acciones es una afrenta contra la democracia. El libre ejercicio de quienes creen en las propuestas de la dupla De La Espriella – Restrepo debe ser respetado”, señaló la campaña en un comunicado.
Defensores de la Patria también recordó que el movimiento ya perdió a dos de sus coordinadores en el Meta, por lo que pidió atención urgente de las autoridades para evitar nuevos hechos de violencia contra sus integrantes en las regiones.
La campaña solicitó al Gobierno Nacional, la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional, la Unidad Nacional de Protección y la Procuraduría General de la Nación actuar de manera inmediata para proteger la vida e integridad de sus coordinadores y militantes.
Según la denuncia, los mensajes intimidatorios estarían llegando con el propósito de silenciar el trabajo político del movimiento en los territorios. En uno de los textos citados por la campaña se advierte: “Tenemos toda su información. Sabemos dónde vive y de quién se rodea”.
Desde Defensores de la Patria exigieron que se investigue quiénes estarían detrás de estas amenazas y que se actúe conforme a la Constitución y la ley.
La campaña de Abelardo De La Espriella afirmó que continuará denunciando cualquier acto que afecte el libre ejercicio democrático, especialmente cuando se trate de amenazas dirigidas contra personas identificadas con nombre propio en las regiones.