Las fuerzas armadas de Estados Unidos llevaron a cabo un nuevo ataque contra una embarcación en el mar Caribe, presuntamente vinculada al narcotráfico, en una operación que dejó tres personas muertas, informaron fuentes oficiales y medios internacionales.
El Mando Sur de las Fuerzas Armadas de EE. UU. (SOUTHCOM) anunció que su personal militar interceptó y atacó la lancha en aguas internacionales cercanas a rutas frecuentemente utilizadas por redes de tráfico de drogas, parte de una estrategia de interdicción marítima que se ha intensificado en los últimos meses.
En un comunicado publicado en redes sociales, SOUTHCOM indicó que la inteligencia militar determinó que la embarcación estaba transitando por rutas conocidas de narcotráfico, lo que sirvió de base para autorizar el ataque. Ningún miembro de las fuerzas estadounidenses habría resultado herido durante la operación.
Este episodio forma parte de una serie de operaciones que se han extendido desde septiembre de 2025, como parte de lo que las autoridades estadounidenses han denominado Operation Southern Spear, una campaña para combatir el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico mediante acciones directas contra embarcaciones sospechosas.
Fuentes militares señalaron que esta acción se realizó bajo la supervisión del nuevo comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, quien ha apostado por una mayor presencia y actividad militar en la región.
Esta no es la primera intervención de este tipo en la región. En meses recientes, las fuerzas estadounidenses han atacado múltiples embarcaciones que, según Washington, estarían vinculadas al narcotráfico o a organizaciones que el gobierno estadounidense ha calificado como terroristas narco-traficantes. La campaña ha generado tanto apoyo como críticas, especialmente por las implicaciones legales y diplomáticas de estas acciones en aguas internacionales.
Organismos internacionales y expertos en derecho internacional han cuestionado la legalidad de los ataques sin un proceso judicial y han puesto en duda la evidencia pública que vincula a las embarcaciones con actividades ilícitas, aunque el Pentágono sostiene que estas acciones son necesarias para interrumpir las rutas del narcotráfico hacia los Estados Unidos.