Las disidencias de las Farc volvieron a encender las alarmas en varias zonas rurales del Meta, Guaviare y Caquetá, luego de que autoridades denunciaran que estos grupos armados estarían carnetizando campesinos para controlar su movilidad, cobrar extorsiones e incluso presionar el voto de cara a las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo.
Según la denuncia presentada durante un consejo de seguridad en la Gobernación del Meta, las estructuras vinculadas a alias “Calarcá” e “Iván Mordisco” estarían obligando a habitantes de las veredas a pagar entre 100.000 y 250.000 pesos para recibir un carné ilegal que les permitiría circular por territorios bajo control de estos grupos armados.
De acuerdo con las autoridades militares, quienes no tengan ese documento podrían enfrentar restricciones de movilidad, amenazas y presiones en corredores rurales dominados por las disidencias. El mayor general Erik Rodríguez, jefe de Estado Mayor de Operaciones del Comando General de las Fuerzas Militares, aseguró que ya existe evidencia e información de inteligencia sobre estas prácticas.
La denuncia aparece en medio de una creciente preocupación por la violencia electoral en el país. En las últimas semanas se han conocido audios, amenazas y atentados relacionados con posibles presiones de grupos armados sobre comunidades y campañas políticas en regiones bajo influencia ilegal.
El caso ha generado fuerte preocupación porque las disidencias no solo estarían consolidando control territorial en estas zonas apartadas, sino también intentando influir en el comportamiento electoral de miles de campesinos que viven bajo intimidación permanente.