El panorama económico de Colombia hacia 2026 se perfila como uno de los más retadores de los últimos años, en medio de una inflación que no cede, tasas de interés elevadas y un creciente endeudamiento público. Así lo advirtieron expertos durante el 28º Congreso de Tesorería de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), donde se encendieron alertas sobre la sostenibilidad fiscal del país.
Según cifras oficiales, la inflación se ubicó en 5,35 % en enero, mientras que la tasa de interés del Banco de la República permanece en 10,25 %. En este contexto, el director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, César Pabón, advirtió que el principal problema estructural sigue siendo el frente fiscal.
“La situación fiscal siempre fue el problema. El balance primario en 2025 y 2026 llegará a un nivel deficitario igual al de la pandemia y muy superior al promedio histórico”, afirmó Pabón.
El economista subrayó que los desafíos para la economía colombiana son de gran magnitud y que el próximo Gobierno deberá adoptar medidas “muy audaces” para ordenar las finanzas públicas y recuperar la confianza de los mercados.
Ocampo cuestiona afirmaciones del presidente Petro
Las advertencias fueron reforzadas por el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, quien en su columna de opinión “Una compleja coyuntura económica” analizó los principales factores que están presionando la economía nacional. Entre ellos, destacó la suspensión de la Emergencia Económica por parte de la Corte Constitucional, el reciente aumento de la tasa de interés del Banco de la República y, especialmente, lo que calificó como afirmaciones incorrectas del presidente Gustavo Petro sobre la situación fiscal del país.
Ocampo consideró acertada la decisión de la Corte al suspender la Emergencia Económica, al señalar que no existían hechos sobrevinientes que la justificaran, pues el detonante fue el rechazo del Congreso a la reforma tributaria presentada por el Gobierno. En ese sentido, anticipó que la emergencia será declarada inconstitucional y que el Ejecutivo deberá realizar un recorte presupuestal para cubrir el faltante de recursos.
Inflación, tasas y déficit: los riesgos estructurales
El exministro también explicó que el incremento de la tasa de interés del Banco de la República respondió a la expectativa de una aceleración inflacionaria derivada del fuerte aumento del salario mínimo. Según sus estimaciones, la inflación podría pasar de alrededor del 5 % en 2025 a niveles entre 6,5 % y 7 % hacia finales del año.
Respecto al déficit fiscal, Ocampo fue enfático en refutar la tesis del presidente Petro de que la deuda pública es exclusivamente una herencia del gobierno anterior. “No es cierto que la deuda pública sea solo una herencia de la administración Duque”, afirmó, al calcular que el déficit primario del Gobierno Nacional durante la actual administración superará los $150 billones, con tres años consecutivos por encima del 6 % del PIB, impulsado principalmente por el aumento del gasto de funcionamiento.
Subsidios a combustibles y reacción de los mercados
En relación con el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (Fepc), Ocampo reconoció que el Gobierno recibió un déficit cercano a los $37 billones en 2022, pero aclaró que solo una parte fue efectivamente pagada. Además, aseguró que fue él quien impulsó la eliminación del subsidio a la gasolina y el inicio de la reducción del subsidio al ACPM, proceso que quedó inconcluso tras su salida del Ministerio.
Finalmente, destacó que las medidas adoptadas durante su gestión permitieron reducir el déficit fiscal del 6,5 % del PIB en 2022 al 3,9 % en 2023 y estabilizar la percepción de los mercados, moderando la tasa de cambio, que llegó a superar los $5.000 por dólar a finales de 2022.
El mensaje de los expertos es claro: Colombia enfrenta una coyuntura económica compleja que exige disciplina fiscal, claridad en el diagnóstico y señales contundentes para recuperar la confianza de inversionistas y mercados internacionales.