Empresas Públicas de Medellín (EPM) avanza en la ampliación en 500 kilovoltios (kV) de la subestación Nueva Esperanza, ubicada en el municipio de Soacha (Cundinamarca), una infraestructura clave para fortalecer el suministro eléctrico del sur de Bogotá y los municipios del centro-oriente de Colombia.
La empresa construye actualmente el último de los cuatro diámetros de conexión de la subestación, obra que permitirá que esta infraestructura alcance su máximo potencial para garantizar energía segura y confiable en una de las regiones con mayor demanda energética del país.
De acuerdo con EPM, el nuevo diámetro —adjudicado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME)— entrará en operación en el segundo semestre de 2026 y permitirá incrementar la confiabilidad del sistema eléctrico.
“El desarrollo incrementará la confiabilidad del sistema y ampliará la capacidad instalada, al operar como infraestructura de respaldo para atender la demanda actual y futura de energía”, explicó Jorge Cerezo Restrepo, gerente de Transmisión y Distribución de Energía de EPM.
La subestación Nueva Esperanza opera desde 2017 como parte del Sistema de Transmisión Nacional, con líneas de transmisión de 230 kV y 500 kV. Con la ampliación se conectará un nuevo banco de autotransformadores, lo que también fortalecerá el Sistema de Transmisión Regional.
Este proyecto hace parte del Plan de Expansión de Referencia Generación–Transmisión 2020–2034 del Ministerio de Minas y Energía, la hoja de ruta nacional para robustecer la infraestructura eléctrica y responder al crecimiento de la demanda energética del país.
Además del avance técnico, el proyecto ha incluido un riguroso plan de manejo arqueológico, debido a que la subestación se ubica en una zona de alto interés histórico.
Durante las excavaciones se han recuperado más de 1,8 millones de piezas arqueológicas, entre ellas 800.000 fragmentos cerámicos y un millón de piezas líticas, correspondientes a las culturas Herrera y Muisca.
El proceso incluye excavaciones sistemáticas, análisis de laboratorio, la elaboración de informes técnicos para el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la socialización de los hallazgos con las comunidades del territorio.
Actualmente, el proyecto registra un avance del 60 % en la construcción del nuevo diámetro, mientras continúan las labores de excavación y rescate arqueológico antes de avanzar en las siguientes fases de la obra.
Con esta ampliación, EPM busca fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, al tiempo que desarrolla infraestructura energética bajo estándares que también protegen el patrimonio cultural del país.