En un esfuerzo por impulsar energías limpias y sostenibles en el territorio, Empresas Públicas de Medellín (EPM) instaló la Mesa Técnica de Hidrógeno Verde de Urabá, un espacio de articulación interinstitucional que reúne a representantes del sector académico, empresarial, gubernamental y comunitario para explorar las posibilidades de producción de hidrógeno verde a partir de biomasa residual generada por la agroindustria de la región.
La iniciativa, respaldada por el Grupo EPM y su filial Aguas Nacionales, surge como respuesta al interés de actores clave de las cadenas productivas del banano, cacao, plátano, palma y otros sectores agrícolas, que ven en el hidrógeno verde una oportunidad para transformar residuos en energía limpia, generando desarrollo económico y aportes a la transición energética.
Como parte de este proceso, EPM firmó un contrato con la Universidad de Antioquia, que liderará los estudios técnicos para caracterizar el potencial de biomasa en la subregión y determinar su viabilidad como insumo para la producción de hidrógeno verde y sus derivados. Las acciones incluyen visitas de campo, identificación de fuentes de residuos orgánicos y diseño de un plan de relacionamiento con los actores del agro para socializar el proyecto y construir capacidades en el territorio.
Una apuesta estratégica del Grupo EPM
Este nuevo paso en Urabá se enmarca dentro de la Hoja de Ruta del Hidrógeno 2022–2050 del Grupo EPM, una estrategia que contempla la producción de hidrógeno verde como parte de una transición energética justa, acompañada por innovación tecnológica, economía circular y beneficios concretos para las comunidades.
En esa línea, desde febrero de 2024 EPM y Aguas Nacionales avanzan con un proyecto piloto de hidrógeno verde en la planta Aguas Claras, en Bello (Antioquia), que actualmente produce 1.800 kilogramos de hidrógeno al año, con miras a ampliarse a 3.600 kg/año. Este hidrógeno ya se emplea en algunos procesos internos de la biofábrica.
Conectados con Urabá
El proyecto también se articula con el Modelo de Integración Territorial (MIT) Urabá, implementado por el Grupo EPM desde 2017, que busca posicionar a la empresa como un actor convergente para el desarrollo regional. Factores como el cambio climático, la provisión de soluciones energéticas y las alianzas público-privadas forman parte de este enfoque integral.
Asimismo, la iniciativa se alinea con el Plan Clima y Paz 2040, una hoja de ruta territorial construida por más de 300 actores institucionales, sociales y comunitarios bajo el liderazgo de Corpourabá y Cordupaz, y con la Mesa de Plataformas de Innovación Social del CUEES Urabá, espacio desde el cual se suman capacidades del gobierno, la academia, los gremios y la sociedad civil.
Con la instalación de esta mesa técnica, EPM reafirma su compromiso con la innovación energética y el desarrollo sostenible, apostando por una Urabá más limpia, competitiva y resiliente frente a los desafíos del cambio climático.