Beber agua del grifo con total tranquilidad es una realidad para los habitantes del Valle de Aburrá y Rionegro, gracias al compromiso de Empresas Públicas de Medellín (EPM). La empresa sigue siendo un referente en el país por su servicio de acueducto, garantizando calidad y continuidad.
A pesar de los desafíos climáticos del 2024, marcados por el fenómeno de El Niño, EPM logró una continuidad del servicio del 99.72 %, asegurando el suministro a más de 1.450.000 clientes, lo que equivale a cerca de 3.400.000 personas.
En Colombia, la calidad del agua potable se mide con el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA). Un resultado inferior al 5 % indica que el agua es segura, y en 2024, el promedio del agua de EPM fue de apenas 1.06 %, reflejando su constante inversión y control en los procesos.
Para mantener estos estándares, EPM implementa diversas estrategias como Monitoreo de fuentes hídricas: Se realiza un seguimiento constante a la calidad del agua en quebradas y ríos, con acciones preventivas para evitar contaminación.
Procesos de potabilización avanzados: En sus 13 plantas de tratamiento, EPM aplica rigurosos controles y tecnologías innovadoras en el país, como desinfección avanzada con UV y ultrafiltración.
Almacenamiento y distribución eficientes: Se llevan a cabo protocolos de actuación ante alertas, mantenimiento de la infraestructura y monitoreo permanente de la calidad del agua.
El compromiso de EPM ha sido reconocido a nivel nacional. Según la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, la empresa obtuvo la mejor calificación del país en el Indicador Único Sectorial (IUS), que evalúa a los principales prestadores de acueducto y alcantarillado.
Con una infraestructura que suma 4.100 kilómetros de redes secundarias y 368 kilómetros de redes primarias, EPM reafirma su compromiso con la comunidad, garantizando un servicio confiable y de alta calidad, incluso ante retos climáticos.