Lo que antes terminaba en escombreras, hoy EPM lo está convirtiendo en materiales para construir nuevas vías y obras de infraestructura. El Grupo presentó una estrategia de economía circular con la que busca reutilizar residuos de construcción y demolición para darles una segunda vida y reducir el impacto ambiental de las grandes obras. ducción de entre 20 % y 60 % de emisiones de CO₂ frente al uso de materiales vírgenes.
La apuesta fue mostrada en una visita técnica a la planta de Reciclados Industriales de Colombia (RIC), en Girardota, donde toneladas de residuos provenientes de construcciones son transformadas en bases, subbases, arenas y otros materiales reutilizables para proyectos civiles,
Actualmente, el Grupo EPM desarrolla 24 proyectos de economía circular con inversiones cercanas a los 730.000 millones de pesos. La meta es aprovechar cerca de 20.000 toneladas de residuos al año y convertirlos nuevamente en insumos útiles para infraestructura.
“Los residuos dejan de ser basura y se convierten en un activo para el desarrollo del territorio”, explicó el gerente general de EPM, John Maya Salazar, al destacar que el modelo busca cambiar la manera tradicional de construir en el país.
La planta RIC tiene capacidad para procesar hasta 1.000 toneladas diarias de escombros. Allí los materiales pasan por procesos de clasificación, trituración y control de calidad antes de regresar a nuevas obras.
Además del ahorro en materiales, EPM asegura que este modelo permite reducir entre un 20 % y un 60 % las emisiones de CO₂ frente al uso de materiales vírgenes y disminuye la presión sobre canteras y escombreras.
Parte de estos residuos provienen de proyectos de gran escala como Hidroituango, obras de acueducto, alcantarillado y modernización de infraestructura. La idea es cerrar el ciclo: reutilizar materiales de obras antiguas para construir nuevas intervenciones.
La estrategia cobra aún más importancia si se tiene en cuenta que en el Valle de Aburrá se generan entre 15.000 y 18.000 toneladas diarias de residuos de construcción. Para EPM, ahí está una gran oportunidad para construir de forma más eficiente y sostenible.