El Ministerio de Trabajo adelantará una serie de inspecciones en el restaurante Andrés DC, en Bogotá, luego de conocerse nuevas denuncias por un accidente ocurrido el pasado viernes 5 de septiembre, que dejó al menos diez personas heridas con quemaduras de primer y segundo grado, entre ellas ciudadanos extranjeros.
La situación se dio a conocer a través de redes sociales, donde el usuario identificado como @Moreno_Cardio relató que asistió al lugar junto a un grupo de amigos y sus esposas, y que resultaron heridos varios comensales, incluidos visitantes de Canadá y España.
Frente a estos hechos, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, rechazó lo ocurrido y anunció medidas inmediatas: “Vuelve y juega. Otro accidente en los establecimientos de Andrés Carne de Res. Es inadmisible que, después de lo sucedido con Laura Villamil, se repita una situación que pone en riesgo a trabajadores y clientes. He dado instrucciones para que MinTrabajo adelante las acciones de inspección, vigilancia y control de manera inmediata. La vida y la dignidad laboral no se negocian ni se ponen en juego”.
El ministro recordó el caso de Laura Villamil, una joven que sufrió graves quemaduras en el mismo restaurante y que requirió varias cirugías. Tras ese incidente, las autoridades realizaron visitas de control y emitieron conceptos de seguridad, los cuales ahora vuelven a ser cuestionados por la repetición de hechos similares.
Por su parte, la administración distrital también anunció medidas. El secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, aseguró que se enviarán equipos de inspección: “Hay que recordar que lo que pasa dentro del establecimiento es competencia del establecimiento. Sin embargo, haremos con el equipo de la Secretaría de Gobierno una revisión para garantizar las condiciones de un restaurante que tiene altísima afluencia de público y ciudadanos. La Secretaría de Salud también acompañará”.
El restaurante emitió un comunicado en el que lamentó lo sucedido y aseguró que desde el primer momento se brindó atención a los heridos con apoyo de personal propio y de una empresa médica externa.
“Lamentamos profundamente lo ocurrido y ofrecemos disculpas por los inconvenientes causados. Como medida preventiva, hemos decidido suspender el uso de todas las máquinas similares a la involucrada, hasta completar una revisión técnica exhaustiva que nos permita garantizar que no representan ningún riesgo para la seguridad y el bienestar de nuestros comensales, quienes son nuestra principal prioridad”, señaló el establecimiento.