Colombia vive una nueva jornada de terror en medio de la persistente amenaza de los grupos armados ilegales. Este viernes 4 de julio, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) protagonizó dos acciones violentas en distintos puntos del país, afectando gravemente la seguridad, la movilidad, la economía y la tranquilidad de cientos de ciudadanos.
Eran las 8:50 a. m. cuando un artefacto explosivo fue detonado frente a un establecimiento comercial a solo una cuadra del parque principal de un municipio de Calamar (Guaviare) afectado históricamente por el conflicto armado
El estallido generó una fuerte onda expansiva que hirió a dos soldados que patrullaban la zona y a varios civiles. Las víctimas fueron trasladadas a centros asistenciales, mientras que el local comercial, un restaurante, sufrió graves daños materiales: mesas, puertas, ventanas y enseres quedaron destruidos. También se reportaron daños a fachadas y vehículos cercanos.
Las autoridades investigan si este hecho también estaría relacionado con el ELN, dado el patrón de acciones coordinadas de sabotaje e intimidación que se ha venido registrando en varios departamentos.
También en horas de la madrugada, hombres armados interceptaron tres tractomulas en los kilómetros 17 y 25 de la vía que conecta el centro del Valle del Cauca con el puerto de Buenaventura, el más importante del Pacífico colombiano. Luego de obligar a los conductores a descender, los vehículos fueron incinerados, mientras un contenedor era atravesado en la carretera para bloquear el paso.
Las autoridades hallaron en el lugar cilindros metálicos con grafitis del ELN, utilizados como advertencia simbólica, pero sin contenido explosivo. La acción provocó pánico entre transportadores, pérdidas económicas aún no cuantificadas y la suspensión total del flujo vehicular por varias horas.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó el despliegue de tropas del Ejército y unidades de Policía en la zona. “Estamos trabajando para restablecer la movilidad y garantizar la seguridad. No permitiremos que los corredores estratégicos del país queden en manos de estructuras criminales”, declaró.
Este corredor es vital para las exportaciones e importaciones del país. La creciente confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc por el control territorial en la región también ha recrudecido la violencia en zonas rurales del Valle, el norte del Cauca y Nariño.
Líderes gremiales del transporte y representantes comunitarios han pedido con urgencia al Gobierno Nacional que refuerce la seguridad en las vías del país, especialmente en las zonas con presencia activa de grupos armados ilegales. “El Estado no puede seguir ausente. No podemos permitir que la guerra vuelva a tomarse las carreteras ni los cascos urbanos”, expresó un vocero de transportadores afectados.
la senadora María Fernanda Cabal aseguró en su cuenta de X que ya lo habia advertido “Hace más de un año presenté al país mi ensayo La Democracia en Peligro donde advertí que la estrategia de Petro era milicianizar cada rincón, fortalecer con la omisión a estructuras criminales que hoy están desatadas sembrando el terrorismo. Son las 9 de la mañana y se ha reportado en Buenaventura quema de vehículos bloqueo en las vías, moto bomba y ataque con explosivos al Ejército en Calamar – Guaviare, reten del ELN en la Panamericana cerca a Popayán, banderas de terroristas en las carreteras de Santander. No perdamos la fe, en 2026 vamos a llegar a imponer la paz con la fuerza del Estado.”
Por su parte, analistas en seguridad coinciden en que estos ataques no solo buscan causar daño físico y económico, sino enviar un mensaje de poder y control territorial, justo cuando las disidencias de las Farc aumentan su ofensiva en varias regiones.