El presidente de Donald Trump anunció este sábado que Estados Unidos asumirá el control temporal de Venezuela luego de la captura del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, durante una operación militar ejecutada en Caracas en la madrugada.
En una intervención desde la Casa Blanca y a través de mensajes en canales oficiales, Trump sostuvo que la medida busca evitar un vacío de poder, proteger la infraestructura estratégica, especialmente la petrolera, y organizar una transición política que conduzca a elecciones “seguras, legítimas y verificables”.
Al ser consultado sobre la conducción interna del país, el mandatario estadounidense afirmó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez “no tiene autonomía real”. “Acaba de juramentar, pero fue elegida por Maduro. Marco está trabajando en eso directamente. Acabo de conversar con ella y, en esencia, está dispuesta a hacer lo que consideremos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande”, declaró Trump.
El presidente confirmó que el secretario de Estado Marco Rubio encabeza contactos con Rodríguez y con otros actores institucionales para negociar elecciones supervisadas, asegurar la continuidad de los servicios básicos y reactivar la capacidad exportadora del país.
Desde Caracas, voceros del gobierno depuesto exigieron pruebas de vida de Maduro y Cilia Flores. Rodríguez calificó la operación como una “agresión brutal”, mientras que el Tribunal Supremo de Justicia, alineado con el chavismo, repudió la intervención estadounidense.
En el plano internacional, la Organización de las Naciones Unidas expresó “profunda alarma” por la escalada de tensiones. Gobiernos como Rusia y China denunciaron violaciones al derecho internacional. En la región, el presidente de Colombia Gustavo Petro llamó a un “diálogo soberano e inclusivo”, mientras que el expresidente Álvaro Uribe celebró la operación como el “fin de un narcoestado”.
La administración estadounidense no precisó la duración del control temporal, pero insistió en que se trata de una medida transitoria orientada a estabilizar el país y facilitar una salida electoral bajo supervisión internacional.