Firme ofensiva del uribismo contra el gobierno Petro en foro desde el Valle

En un encendido foro político realizado este fin de semana en la capital vallecaucana, el expresidente Álvaro Uribe Vélez y y los cinco precandidatos protagonizaron fuertes intervenciones contra el gobierno del presidente Gustavo Petro, al que acusaron de promover el caos bajo el discurso de la paz y de debilitar las Fuerzas Armadas para imponer una agenda ideológica.

Desde el evento organizado por el Centro Democrático para visibilizar a sus precandidatos presidenciales, Uribe aseguró que el actual mandatario “maliciosamente invita a la violencia” y “pretende crear dos bandos armados en Colombia”, mientras su partido, promueve un país unido bajo la legalidad y el respeto a la Constitución.

“Nosotros queremos que todos los colombianos estemos en un solo bando: el bando de la Constitución, la ley, las Fuerzas Armadas y de la justicia”, afirmó el exmandatario ante una audiencia cargada de militancia uribista.

Compromisos programáticos para 2026

Durante su intervención, Uribe anunció que, si el Centro Democrático regresa al poder en 2026, el próximo 7 de agosto se radicarán tres reformas clave: tributaria, administrativa y de alivio al comercio minorista.

“Presentaremos la reforma tributaria que elimine el impuesto al patrimonio y reduzca impuestos a los tenderos. Además, una reforma administrativa para bajar entre 1.5 y 2 puntos del PIB en gasto burocrático y eliminar entidades innecesarias”, declaró.

Sobre la propuesta del presidente Petro de que el Estado produzca medicamentos, Uribe fue enfático: “Es sumamente peligroso que se cree un monopolio estatal. Entonces será ‘Petro Laboratorios’. Eso atenta contra la competencia y la innovación”.

También propuso una política para la juventud basada en educación técnica por ciclos —que permita trabajar desde temprana edad— y un fondo de emprendimiento con capital semilla y condonación de intereses para ideas exitosas.

Cabal: “No fue un estallido social, fue una toma guerrillera financiada por el narcotráfico”

Una de las intervenciones más contundentes del foro fue la de la senadora María Fernanda Cabal, quien se robó el protagonismo desde su entrada al recinto, escoltada por decenas de simpatizantes caleños que la recibieron entre aplausos y arengas.

Cabal dirigió su discurso a desmitificar el relato progresista sobre las protestas de 2021 y atacó duramente lo que calificó como “la exaltación de la barbarie” promovida por sectores de izquierda.

“La izquierda todo lo retuerce, lo invierte, lo contamina. El derecho fundamental es a la manifestación pacífica. En el momento en que deja de ser pacífica, se convierte en delito”, afirmó.

La senadora evocó casos de violencia como el del patrullero Rincón en Cali, asesinado durante las protestas, y cuestionó que hoy existan monumentos que “glorifican la violencia”.

“Aquí nos pusieron un podrio que llaman monumento. Esa exaltación de la barbarie les gusta a los socialistas depredadores, como el sombrerito de Pizarro o la bata del cura Camilo”, dijo, haciendo referencia a las figuras simbólicas de la izquierda colombiana así como al famoso “monumento a la resistencia“  ubicada en el sector conocido como Puerto Rellena, en el suroriente de Cali.

Seguridad como política de Estado

Consultada sobre un eventual proceso de negociación con grupos armados ilegales, Cabal fue tajante: “La paz no se negocia, se impone con el poder de la Constitución y la autoridad de la ley”.

Criticó al presidente Petro por promover lo que llamó “una política de paz opcional y claudicante”, mientras —según ella— despeja territorios y llena al país de mesas de diálogo con criminales.

“La política de seguridad nacional no puede ser cambiada cada cuatro años. Debe ser una política de Estado pactada con las altas cortes y el Congreso. Sin orden, no hay país”, advirtió.

Cabal cerró con una frase que resonó entre los asistentes: “Si es la voluntad de Dios que sea la primera mujer presidente de Colombia, voy a ordenar la casa, enfrentar la corrupción, premiar el mérito y erradicar la mediocridad. Colombia no es un país de vagos, es un país que madruga y trabaja”.