Un potente terremoto de magnitud 7,5 estremeció este lunes el norte de Japón y obligó a las autoridades a emitir alertas de tsunami y órdenes de evacuación en zonas costeras, luego de que se registraran olas de hasta 80 centímetros y se advirtiera sobre la posible llegada de marejadas de hasta tres metros.
El sismo se produjo hacia las 4:52 p. m. hora local en aguas del Pacífico, frente a la costa nororiental japonesa, cerca de la prefectura de Iwate, una de las regiones más expuestas a este tipo de emergencias. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) pidió a la población abandonar de inmediato las zonas costeras y áreas cercanas a ríos y trasladarse a terrenos altos o edificios de evacuación.
La fuerza del movimiento fue tal que el temblor se sintió incluso en Tokio, a varios cientos de kilómetros del epicentro, donde llegó a sacudir edificios de gran altura. Ante la emergencia, el Gobierno japonés activó un equipo de gestión de crisis para monitorear la situación, evaluar daños y coordinar la respuesta en las zonas bajo alerta.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado víctimas mortales ni daños catastróficos, aunque sí mantienen la vigilancia por posibles réplicas y por el riesgo de nuevas olas. También fueron suspendidos de manera preventiva algunos servicios ferroviarios y tramos viales en el noreste del país.
Japón figura entre los países con mayor actividad sísmica del planeta por su ubicación sobre varias placas tectónicas en el Anillo de Fuego del Pacífico. Según reportes internacionales, el país concentra una alta proporción de los terremotos fuertes del mundo, una condición que lo obliga a mantener sistemas permanentes de prevención y respuesta ante desastres naturales