La Gobernación de Antioquia llevó a cabo este lunes dos Consejos de Seguridad extraordinarios para atender las recientes alteraciones del orden público en el norte del departamento. Uno de los hechos más graves ocurrió en el municipio de Briceño, donde la población civil fue intimidada mediante un audio amenazante atribuido al frente 36 de las disidencias de las FARC.
Tras la reunión, el secretario de Seguridad, Justicia y Paz de Antioquia, brigadier general (r) Luis Eduardo Martínez Guzmán, rechazó de manera contundente lo ocurrido y cuestionó que el Gobierno Nacional continúe adelantando diálogos con esa estructura armada ilegal.
“Uno no entiende cómo el Gobierno Nacional mantiene el diálogo con esta estructura criminal”, afirmó el funcionario. Además, señaló que el frente 36 estaría detrás de constantes afectaciones al orden público en la zona, incluyendo asesinatos, desplazamientos y confinamientos de la población civil.
La situación en Briceño provocó el desplazamiento de al menos 86 familias, correspondientes a 163 personas, hacia el casco urbano del municipio. Según informó la Gobernación, estas personas ya están siendo atendidas por la Dirección de Derechos Humanos, en articulación con las autoridades competentes.
Como parte de las medidas para restablecer la tranquilidad en el municipio, el Ejército y la Policía Nacional anunciaron un refuerzo del pie de fuerza y la intensificación de los patrullajes en el área.
De otro lado, durante el segundo Consejo de Seguridad, convocado por el ataque armado registrado en Yarumal, que dejó dos personas muertas y seis más heridas, la Gobernación de Antioquia pidió al alcalde local adoptar medidas restrictivas frente a la compleja situación de seguridad.
Sobre este caso, Martínez Guzmán informó que la Policía Nacional ya avanza en la investigación bajo la dirección del comandante de la Sijín. Según dijo, el presunto responsable ya fue identificado plenamente y estaría vinculado a una estructura narcotraficante del Clan del Golfo.