En medio de un fuerte desacuerdo por la política monetaria, el Gobierno del presidente Gustavo Petro anunció una decisión sin precedentes: retirarse de la sesión de la junta directiva del Banco de la República, luego de rechazar la propuesta de aumentar la tasa de interés en 100 puntos básicos.
El anuncio fue hecho este martes 31 de marzo por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien confirmó que cuatro miembros de la Junta votaron a favor del incremento. Según explicó, el Ejecutivo no comparte esa determinación por considerar que podría afectar el crecimiento económico y frenar la reactivación que necesita el país.
“Esta medida iría en contra del crecimiento y la reactivación que necesitamos en este momento”, afirmó el ministro durante una rueda de prensa, al cuestionar la postura adoptada por el emisor.
Ávila señaló además que, ante este escenario, el Ministerio de Hacienda decidió marcar una distancia significativa frente al Banco de la República, la cual solo sería reconsiderada cuando, según dijo, exista una mayor coherencia entre las decisiones del banco central y la realidad económica y social del país.
La decisión profundiza la tensión entre el Gobierno y el Banco de la República en un momento clave para la economía colombiana, marcado por presiones inflacionarias y desafíos fiscales. Desde el Ministerio de Hacienda indicaron que se evaluarán nuevas medidas para garantizar la estabilidad macroeconómica.
Por su parte, el Banco de la República defendió el aumento de la tasa de interés argumentando que las expectativas de inflación siguen al alza y que la inflación, excluyendo productos regulados, también ha mostrado incrementos. Tras la decisión, la tasa quedó en 11,25%.