El arte urbano está marcando tendencia en Cali y ya no es solo una expresión alternativa: hoy es parte de la transformación de la ciudad. Este fin de semana, el barrio San Luis se convirtió en epicentro de esa movida con una batalla de graffiti que llenó de color y significado los muros de una obra en construcción.
La actividad, enmarcada en el proyecto “Cali está en obra”, mezcló infraestructura y cultura en un mismo escenario: mientras avanzan las intervenciones viales sobre la Avenida Ciudad de Cali, artistas locales tomaron los espacios para convertirlos en lienzos urbanos.
El formato “El rey del asfalto” reunió a diez graffiteros que llevaron su estilo al límite en una competencia donde el lettering, el wild style y las piezas de alto impacto visual fueron protagonistas. Más que una batalla, fue una muestra del momento que vive el arte urbano en la ciudad: en crecimiento, con identidad propia y cada vez más integrado a lo público.
Detrás de esta apuesta está la alianza entre la Secretaría de Cultura, EMCALI y el colectivo Sketch Jam, que viene posicionando el graffiti como una herramienta de transformación social, especialmente entre jóvenes.
Y es que la tendencia es clara: las ciudades están dejando de ver el graffiti como vandalismo para reconocerlo como una forma de apropiación del espacio público. Cali no es la excepción y eventos como este lo confirman.
El resultado dejó como ganadores a Mesek y Lápiz, pero más allá del podio, la verdadera victoria fue del arte urbano, que sigue ganando terreno en las calles y en la conversación cultural.
Hoy, en Cali, las obras no solo construyen vías: también construyen identidad.