El Parque Arví retomó las exploraciones arqueológicas en su territorio y ya reporta hallazgos clave para la protección del patrimonio cultural de Antioquia. En los trabajos más recientes se recuperaron 70 fragmentos cerámicos y se identificaron antiguas estructuras hidráulicas en zonas rurales de Santa Elena y Guarne.
En la vereda Barro Blanco, los hallazgos revelan ocupaciones indígenas, coloniales y republicanas, lo que confirma que estas montañas han sido habitadas y utilizadas de forma continua a lo largo de la historia.
Las investigaciones, que hacen parte del Plan de Manejo Arqueológico y son ejecutadas por la Corporación Parque Arví mediante un contrato con EPM, se desarrollan en las veredas Piedra Gorda, Mazo y Barro Blanco, en Santa Elena, y en el sector de Piedras Blancas, en Guarne. En total, las exploraciones cubren cerca de 1,2 hectáreas.
Durante labores de enriquecimiento forestal, en las que se sembraron más de 100 árboles, los equipos recuperaron los fragmentos cerámicos que hoy están en estudio. Además, se evidenciaron canales y estructuras en tierra que muestran cómo las comunidades del pasado manejaban el agua en este territorio.
“Queremos que la gente entienda que Arví no es solo naturaleza, también es memoria. La arqueología nos permite acercar a la ciudadanía a su historia y valorar este patrimonio como parte de su identidad”, explicó Óscar Andrés Cardona Cadavid, director de la Corporación Parque Arví.
Como parte del proceso, también se realizaron talleres de arqueología con estudiantes de grados 9°, 10° y 11° en instituciones educativas del territorio. La iniciativa busca que las nuevas generaciones conozcan y se apropien del patrimonio cultural, y continuará en los próximos meses.