El Metro de Medellín recibió de parte del ICONTEC la certificación de carbono neutralidad, un reconocimiento a sus políticas y estrategias para la gestión y compensación de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) que genera en su operación.
Esta certificación significa que el Metro compensa en su totalidad las emisiones de CO₂ y otros gases asociados a su actividad, a través de acciones enfocadas en el cuidado del medio ambiente. El logro se suma a la reducción de emisiones que ya se alcanza gracias a la operación con energía eléctrica limpia y a otras iniciativas alineadas con la Cultura Metro y los objetivos corporativos de la Empresa.
En el marco de sus 30 años de operación comercial, el reconocimiento del Icontec ratifica el camino que el Metro ha decidido recorrer hacia la sostenibilidad. Durante el proceso de evaluación, la entidad certificadora destacó el compromiso institucional, la definición de una política clara y la implementación de un programa para la gestión y compensación de las emisiones de gases que contribuyen al cambio climático.
Gran parte de las operaciones del sistema se realizan con energía eléctrica verde, gracias a un contrato de suministro a 15 años con EPM, que certifica el uso exclusivo de fuentes de generación eólicas, hidráulicas o fotovoltaicas, libres de emisiones. Sin embargo, algunas actividades como la operación de buses a GNV y el mantenimiento nocturno de la vía y la catenaria con vehículos auxiliares que funcionan con diésel sí generan emisiones.
Durante 2024, la huella de carbono del Metro fue de 6.243 toneladas de CO₂ equivalente, las cuales fueron compensadas para alcanzar la carbono neutralidad. Con esta certificación, la Empresa asume además el compromiso de seguir reduciendo esa huella en los próximos años.
A esto se suma una contribución ambiental clave: gracias a la operación de trenes, tranvías, telecabinas y buses con tecnologías limpias y energía verde, el Metro ayuda a evitar cada año la emisión de más de 650.000 toneladas de CO₂, una externalidad positiva que beneficia a toda la región.
Con este reconocimiento, el Metro de Medellín consolida su compromiso con el medio ambiente y con una movilidad más responsable, coherente con la Cultura Metro, entendida como una forma de relacionarnos de manera positiva con nosotros mismos, con los demás y con el entorno, y con su apuesta estratégica por la transformación y la resiliencia climática.