El presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos, José Félix Lafaurie, aseguró que no se han suspendido las exportaciones de carne bovina colombiana, pese a los recientes pronunciamientos del presidente Gustavo Petro sobre una eventual pausa en los envíos al exterior.
Según el dirigente gremial, el verdadero problema que enfrenta el sector no es una restricción oficial, sino la pérdida de competitividad internacional por efecto de la tasa de cambio. “No están suspendidas; la gente está intentando exportar con una tasa de cambio cercana a los 3.600 pesos, lo que le resta competitividad a Colombia frente a otros países, como Brasil, que hoy es el gran exportador”, afirmó.
Lafaurie advirtió que una medida para frenar las exportaciones “iría en contravía de ayudar al sector”, especialmente en regiones ganaderas como Córdoba, donde los productores enfrentan dificultades climáticas y operativas. Enfatizó que cualquier decisión debe adoptarse con rigor técnico y respetando las reglas de una economía de libre mercado.
El presidente de Fedegán subrayó que las ventas externas representan una fracción mínima frente al consumo interno. Explicó que en 2025 se exportaron cerca de 34.000 toneladas de carne, mientras el consumo nacional superó 1.100.000 toneladas. “Lo que se exporta es tan pequeño que no tiene nada que ver una cosa con la otra”, sostuvo.
También destacó que el dinamismo reciente del sector obedece principalmente a la demanda doméstica. Indicó que el sacrificio interno creció 7,1 %, por encima del crecimiento del Producto Interno Bruto, que fue del 3,2 %, lo que —según dijo— evidencia que el consumo interno es el principal motor del negocio ganadero, impulsado en parte por el aumento del ingreso y del salario mínimo.
En términos de escala productiva, recordó que en Colombia se sacrifican más de cuatro millones de reses al año y que solo el mercado de Bogotá absorbe alrededor de 1,2 millones de animales, lo que demuestra la magnitud del consumo nacional frente a los volúmenes exportados.
Finalmente, Lafaurie aseguró que restringir las exportaciones no garantizaría una reducción en los precios al consumidor. Como antecedente, mencionó episodios en los que el ganado que dejó de enviarse al exterior fue reorientado al mercado interno sin que ello se tradujera en menores precios, pues —según afirmó— la intermediación absorbió el diferencial.
Para el dirigente gremial, el debate debe centrarse en recuperar la competitividad cambiaria y mantener el equilibrio entre oferta, demanda y condiciones económicas, evitando medidas restrictivas que, a su juicio, podrían generar efectos adversos sin resolver el problema de fondo del sector ganadero.