El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, presentó ante el Congreso de los Estados Unidos una estrategia en tres fases para la transición política en Venezuela, centrada en la estabilización del país, el control económico de recursos clave y un proceso de reconciliación nacional.
Rubio justificó la política de presión de Washington con un objetivo central: “El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos”. En ese marco, defendió la llamada “cuarentena” internacional como el principal instrumento de influencia de Estados Unidos para ordenar el proceso de transición.
Como demostración inmediata de esa estrategia, el jefe de la diplomacia estadounidense confirmó nuevas incautaciones marítimas. “Dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó.
Según detalló, Washington planea comercializar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo en el mercado internacional a precios de referencia, sin los descuentos aplicados previamente. Los recursos obtenidos, aseguró, estarán bajo manejo y supervisión internacional. “Ese dinero se controlará para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, afirmó Rubio durante la audiencia, en la que estuvo acompañado por el secretario de Defensa Pete Hegseth.
La segunda etapa del plan, denominada “recuperación”, apunta a la reintegración de Venezuela al mercado global. Rubio señaló que esta fase buscará garantizar un acceso “justo y transparente” al mercado venezolano para empresas estadounidenses, occidentales y de otros países.
En paralelo, anunció el inicio de un proceso de reconciliación política que contemple amnistías, liberaciones y retornos de dirigentes opositores. “Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional para que las fuerzas de la oposición puedan ser liberadas, amnistiadas o repatriadas y empezar a reconstruir la sociedad civil”, sostuvo.
Rubio indicó que la tercera etapa será la transición definitiva, en la que se consolidará la reestructuración del sistema político venezolano. “Parte de esto se solapará con las fases anteriores”, aclaró, al señalar que la hoja de ruta ya fue expuesta “con gran detalle” ante el Congreso.
Las declaraciones del secretario de Estado se producen tras la operación estadounidense que derivó en la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Tras ese hecho, Delcy Rodríguez asumió la administración interina del gobierno chavista con el aval de Washington.
Aunque la designación generó sorpresa y resistencia en sectores de la oposición, incluidos seguidores de María Corina Machado, Estados Unidos reiteró que supervisará de manera directa la transición y coordinará con Rodríguez para cumplir la agenda fijada y evitar un colapso institucional.
Rubio subrayó que el monitoreo permanente de las acciones del gobierno interino será clave para garantizar el proceso iniciado con la captura de Maduro, quien ya compareció ante un juez en Nueva York para enfrentar cargos federales por narcoterrorismo y otros delitos.