La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, denunció este lunes que hombres “fuertemente armados y vestidos de civil” habrían secuestrado al dirigente opositor Juan Pablo Guanipa pocas horas después de haber sido liberado de prisión, desencadenando una nueva crisis política en el país sudamericano.
Según Machado y familiares, el dirigente fue interceptado en la noche del domingo en el sector Los Chorros de Caracas y obligado a subir a vehículos sin identificación tras pasar menos de 12 horas en libertad. “Violentamente se lo llevaron, exigimos su liberación inmediata y fe de vida”, escribió Machado en su cuenta en X, replicando versiones de testigos y de su hijo, Ramón Guanipa.
Guanipa había salido en libertad el domingo, en un movimiento que se inscribe en el marco de un proceso de excarcelación de presos políticos que se ha desarrollado en Venezuela desde inicios de febrero, en medio de presiones internacionales y tras la detención del expresidente Nicolás Maduro en Estados Unidos.
Durante su breve libertad, el exvicepresidente de la Asamblea Nacional y exgobernador del estado Zulia recorrió Caracas en motocicleta y se reunió con familiares de otros presos políticos, mostrando optimismo sobre la situación política del país antes de su nueva detención.
Aunque la oposición califica el suceso como un secuestro perpetrado por fuerzas afines al régimen, las autoridades venezolanas han presentado una versión distinta. Voceros oficiales han señalado que Guanipa habría incumplido las condiciones de su libertad provisional, lo que permitiría a los tribunales revocar ese beneficio y dictar una nueva medida cautelar conforme a la legislación vigente. Sin embargo, no se han difundido públicamente detalles oficiales sobre el proceso o los cargos que justificarían su reingreso a prisión.
La oposición, por su parte, responsabilizó directamente al gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y a altos funcionarios del Estado por lo que califican de una detención arbitraria, y han pedido a la comunidad internacional actuar con urgencia para garantizar la seguridad de Guanipa y otros líderes disidentes.
Juan Pablo Guanipa, una de las figuras opositoras de mayor jerarquía, fue detenido en mayo de 2025 en medio de una ola de arrestos de líderes disidentes acusados por el Estado de “terrorismo”, cargos que la oposición y organizaciones internacionales han repudiado como políticamente motivados.
Su repentina liberación y la posterior detención han sacudido nuevamente el escenario político venezolano, justo cuando se discute en la Asamblea Nacional la aprobación de una ley de amnistía general que podría afectar a presos políticos y anticipar una transición más amplia en el país.