María Corina Machado reaparece en Oslo tras más de un año oculta y desafía al régimen de Maduro

La líder opositora venezolana María Corina Machado puso fin a más de doce meses en la clandestinidad con su llegada a Oslo en la medianoche de este jueves, un suceso que ha sacudido el panorama político venezolano y acaparado la atención internacional. La reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz se dejó ver pasada la 1:30 a. m. (hora local) en el balcón del icónico Grand Hotel, donde saludó a los cientos de venezolanos que aguardaban su llegada entonando consignas y el himno nacional.

Vestida de negro y escoltada por un fuerte dispositivo de seguridad, Machado descendió minutos después para saludar a sus simpatizantes y grabar sus primeras palabras desde suelo europeo. “Oslo, aquí estoy”, escribió también en la red X, acompañando un video de su sorpresiva aparición. En otra publicación afirmó: “Este abrazo es el que necesita Venezuela”.

La opositora había abandonado Venezuela el martes en una operación que, según confirmó The Wall Street Journal, implicó un viaje en barco hacia Curazao antes de tomar un vuelo privado rumbo a Noruega. Durante una entrevista con la BBC, Machado detalló que para abandonar el país tuvo que atravesar múltiples puntos de control militar disfrazada, un recorrido que describió como “un riesgo compartido con quienes la ayudaron”.

Su arribo a Oslo tuvo un impacto inmediato. La noticia fue acompañada por una sucesión de confirmaciones y desmentidos a lo largo del día, luego de que el Instituto Nobel informara inicialmente que la galardonada no estaría presente en la ceremonia por motivos de seguridad. Sin embargo, minutos antes del acto oficial, la institución anunció que Machado sí había logrado iniciar “un viaje extremadamente peligroso” para llegar a tiempo, aunque finalmente fue su hija, Ana Corina Sosa, quien recibió el premio en su nombre.

En su discurso, leído por Sosa, la opositora dedicó el reconocimiento a los presos políticos, perseguidos y defensores de derechos humanos. “Este honor les pertenece a ellos”, afirmó la joven, antes de asegurar que su madre “jamás rompe una promesa” y que estaría en Oslo “en cuestión de horas”.

La presencia de Machado en Noruega representa un golpe simbólico para el gobierno de Nicolás Maduro, que la mantuvo bajo asedio durante años y cuya presión la llevó a ocultarse desde 2023. También supone un respiro para la diáspora venezolana, que se movilizó masivamente en las calles de Oslo con antorchas y banderas para celebrar su llegada.

Entre los asistentes se encontraba Ramsés Parra, un joven de 22 años que esperaba desde la tarde frente al Grand Hotel junto a sus hermanos. “Ella es la voz de quienes no podemos hablar”, afirmó mientras ondeaba la bandera venezolana. Como otros miembros de la comunidad migrante, espera que la aparición de Machado impulse soluciones para quienes buscan regularizar su situación en Noruega.

La líder opositora inició este jueves su agenda oficial con una visita al Parlamento noruego y una reunión programada con el primer ministro Jonas Gahr Store. También se prevén encuentros con la prensa y nuevos pronunciamientos en las próximas horas.

La llegada de Machado no solo supone la culminación de una travesía marcada por el sigilo, sino también un nuevo capítulo en la disputa política venezolana. Su promesa de regresar al país “cuando sea más útil para la causa” mantiene abiertas las expectativas sobre los próximos movimientos de la oposición en un momento decisivo para Venezuela.