María Fernanda Cabal convierte homenaje en Cali en un poderoso discurso por la nación y la libertad

“Hoy se muere la gente sin medicamentos que nunca faltaron. La publicidad que hay en los canales es impresionante engañando al público con dibujos y muñequitos, diciendo que bajaron la inflación del trece al cinco por ciento.  ¿Es legal la publicidad engañosa? Sí, la política es engañosa. ¿Es legal?Con la plata de todos los colombianos, defraudando todo un proyecto de país, ¿quiénes quieren que vivamos mal? Los dementes, los malvados” fueron algunas de las reflexiones de la senadora María Fernanda Cabal.

Lo que comenzó como un homenaje terminó convirtiéndose en una declaración política de alto impacto nacional. Cabal, conocida entre sus seguidores como “La Generala”, protagonizó en Cali un discurso cargado de emoción, carácter y convicción ideológica en la que criticó a la izquierda y reafirmó su lugar como una de las figuras más influyentes de la política colombiana

El reconocimiento, realizado en la ciudad que la vio nacer, reunió líderes regionales, jóvenes y simpatizantes que llegaron para rendir tributo a su trayectoria pública. Sin embargo, Cabal dejó claro desde el inicio que el homenaje no era para ella, sino para una causa mayor: Colombia.

“Uno es semilla de esta tierra”, expresó Cabal al iniciar su intervención, evocando la conexión espiritual entre los ciudadanos y su país.

El discurso de “La Generala” giró alrededor del sentido de nación, la identidad colombiana y la defensa de los valores que, según afirmó, deben sostener el futuro del país. Recordó que las naciones se construyen no solo con instituciones, sino con carácter y sentimiento colectivo.

Inspirada en la frase de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, Cabal sostuvo que las grandes causas requieren persistencia: “Puede que tengas que librar una batalla más de una vez para ganarla”.

Uno de los momentos más ovacionados llegó cuando afirmó que en la vida existen dos caminos: la comodidad o la coherencia.

“Yo escogí ser coherente, aunque el precio sea incomodar”.

La senadora defendió su trayectoria como una lucha constante por hablar cuando otros callaban y mantenerse firme cuando era más fácil ceder. El público respondió con aplausos prolongados, consolidando el ambiente de respaldo hacia una dirigente que ha construido su imagen política desde la confrontación abierta de ideas.

Durante su intervención, Cabal conectó el momento político colombiano con cambios internacionales, mencionando líderes que han transformado el debate mundial sobre libertad y economía.

Recordó su respaldo al expresidente estadounidense Donald Trump y relató encuentros con el presidente argentino Javier Milei, resaltando la importancia de enfrentar narrativas políticas dominantes con claridad ideológica.

Hacia el cierre, el discurso tomó un tono profundamente personal. Cabal afirmó que la política, más que poder, representa servicio.

“Soy inmensamente feliz sirviendo. Si yo no sirvo, no vivo”.

En medio del homenaje, “La Generala” rindió tributo a soldados y policías colombianos y llamó a recuperar el orgullo nacional, insistiendo en que el país necesita ciudadanos valientes capaces de defender la libertad sin miedo.

El hecho de pronunciar estas palabras en Cali —su ciudad natal— dio al evento un significado especial. El homenaje se transformó en un momento simbólico donde Cabal reafirmó su identidad política y su conexión emocional con el Valle del Cauca.

El cierre, coreado por los asistentes, resumió el espíritu del encuentro:

“¡Que viva Colombia y que viva la libertad!”

Más que un reconocimiento personal, el evento dejó la sensación de estar ante una líder que habla con tono de mando, visión nacional y vocación de batalla política.

Para muchos de sus seguidores, el discurso de María Fernanda Cabal “La Generala” en Cali no fue solo un homenaje. Fue una demostración de liderazgo y una declaración de rumbo para el país.

Se espera que la se.nadora Cabal, forme su propio partido político una vez termine el periodo legislativo en julio de el 2026