Aceleran obras en quebradas para prevenir inundaciones en Medellín

La Alcaldía de Medellín avanza en la ejecución del programa Mi Río, Mis Quebradas, una estrategia con la que busca reducir el riesgo de inundaciones, mejorar las condiciones ambientales y recuperar espacio público en distintos puntos de la ciudad. Actualmente, seis obras están en marcha y cuatro de ellas ya superan el 60 % de avance.

Entre los proyectos más adelantados se encuentra la intervención en la quebrada La Honda, en Aranjuez, que alcanza un 80 % de ejecución. Allí se construyen cerca de 294 metros de estructura hidráulica y se proyectan 3.000 metros cuadrados de espacio público, con entrega estimada para finales de mayo. También destaca la quebrada La Aguadita, en Villa Hermosa, con un 75 % de avance, donde se construyen muros de contención y un puente peatonal para mejorar la movilidad y reducir riesgos.

En el corregimiento de Altavista, dos frentes de obra registran avances importantes: la quebrada Altavista, con un 60 %, y la quebrada El Pelón, con un 66 %. Estas intervenciones incluyen obras de estabilización, control de socavación y nuevas estructuras hidráulicas que buscan mitigar emergencias en temporadas de lluvias.

La secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz, explicó que este programa no solo atiende emergencias, sino que permite planificar la ciudad a largo plazo bajo un modelo de drenaje urbano sostenible, en articulación con entidades como el Área Metropolitana, EPM y el Metro de Medellín. Además, anunció que este año comenzarán nuevas obras en sectores como La Presidenta y Manrique, priorizados tras las recientes emergencias por lluvias.

Otras intervenciones avanzan a menor ritmo, como la quebrada La Chorrera, en San Antonio de Prado, que alcanza un 22 %, y la quebrada Cabuyala, con un 12 %. En estos puntos se ejecutan obras de bioingeniería, canalización y adecuación de redes para prevenir deslizamientos y mejorar el flujo del agua.

Finalmente, la Administración Distrital anunció que avanza en el proceso de licitación para intervenir 197 puntos críticos de la red hídrica de la ciudad, como parte de una estrategia integral para reducir riesgos y proteger a las comunidades frente a eventos climáticos extremos.