Medellín registra el febrero menos violento en 50 años

Medellín cerró febrero de 2026 con la cifra de homicidios más baja en los últimos 50 años. El mes terminó con 11 casos y 19 días consecutivos sin muertes violentas, un registro histórico que consolida una reducción sostenida frente al pasado reciente.

En lo corrido del año se han contabilizado 39 homicidios, frente a 45 en el mismo periodo de 2025, lo que representa una disminución del 13 %. La tasa proyectada se ubica alrededor de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes, muy por debajo del promedio nacional, que ronda los 24, y de ciudades como Atlanta, Washington, Chicago, Filadelfia o Guayaquil.

Las autoridades atribuyen este resultado a una ofensiva directa contra las estructuras criminales, basada en control territorial, inteligencia y reacción operativa permanente. En las zonas priorizadas se han intensificado intervenciones con análisis de datos, monitoreo en tiempo real y despliegues coordinados entre unidades investigativas y operativas.

El alcalde Federico Gutiérrez le ha apostado al fortalecimiento tecnológico, además la articulación entre prevención y judicialización han permitido anticiparse a confrontaciones, desactivar retaliaciones y capturar responsables antes de que se concreten nuevos hechos violentos. También se han golpeado dinámicas de rentas ilegales y disputas entre estructuras.

“El mensaje es claro: en Medellín la vida es sagrada y la autoridad se ejerce. Este es el febrero menos violento de los últimos 50 años porque hemos sido estratégicos, contundentes y constantes. No solo capturamos homicidas, también estamos evitando que ocurran los hechos”, afirmó el secretario de Seguridad y Convivencia, Manuel Villa Mejía.

Durante 2024 y 2025, la ciudad ya había alcanzado las tasas de homicidio más bajas en décadas, lo que, según la Administración Distrital, evidencia un cambio estructural frente al pasado violento que marcó a Medellín.

Las acciones continúan con capturas focalizadas, órdenes judiciales en curso y seguimiento permanente a estructuras que pretendan alterar la convivencia. La articulación entre Alcaldía, Policía Nacional, Fiscalía y Ejército se mantiene activa para sostener la tendencia y profundizar el control territorial.

Aunque las cifras muestran un avance histórico, desde la Secretaría de Seguridad insisten en que el objetivo final es claro: cuando se trata de la vida, la única cifra aceptable es cero.