El Área Metropolitana del Valle de Aburrá intensifica este año su campaña educativa Soy Antipólvora, una estrategia que se consolida como una de las apuestas más importantes de la región para prevenir lesiones humanas, reducir el impacto ambiental y proteger a la fauna doméstica y silvestre durante la temporada decembrina.
La iniciativa —que desde el año pasado se implementa en instituciones educativas de los diez municipios metropolitanos y en otros territorios de Antioquia— busca transformar conciencia, especialmente entre niños, docentes y familias, sobre los riesgos que trae consigo el uso de artefactos pirotécnicos.
La alborada: el momento de mayor afectación para la fauna
Cada 1 de diciembre, el Valle de Aburrá enfrenta uno de los episodios más críticos del año: la llamada alborada. Las detonaciones masivas que marcan el inicio de la temporada navideña desatan pánico en aves, mamíferos y otros animales silvestres, provocando:
- Colisiones contra edificaciones
- Abandono de nidos
- Caída de pichones
- Ingreso masivo de animales a viviendas buscando refugio
- Atropellamientos en vías
- Altos niveles de estrés y desorientación
Muchos de estos casos no son reportados, lo que evidencia un subregistro considerable y un impacto real mucho mayor del que alcanzan a registrar las autoridades ambientales.
“Tenemos que decir Soy Antipólvora, porque proteger el medio ambiente y la vida de quienes habitamos el Valle de Aburrá es lo primero”, afirmó Paula Andrea Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana. “En esta temporada de celebraciones familiares, eventos y fútbol, es esencial cuidarnos entre todos”.
Más de 40 casos atendidos por el CAVR el año anterior
La línea de emergencias del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) registró en la temporada decembrina pasada más de 40 reportes de animales afectados por la pólvora. Entre los casos más relevantes se encuentran:
- Un búho rayado, hallado en un patio en estado de shock y con úlceras en ambos ojos por el estruendo.
- Una zarigüeya muerta con tres crías en su marsupio en el barrio Pedregal.
- Un currucutú con trauma en el pectoral tras impacto.
- Un gavilán pollero con el pico fracturado luego de chocar contra un vehículo al intentar huir del ruido.
Las muertes suelen ser muchas más, pero la mayoría no se reporta, lo que indica que el daño sobre la biodiversidad podría ser mucho mayor de lo conocido.
Una campaña renovada: videojuegos, cuentos digitales y pedagogía activa
Este año, Soy Antipólvora incorpora un componente innovador: la gamificación. A través de un videojuego interactivo instalado en salas de cómputo, un cuento digital y nuevos recursos pedagógicos, los estudiantes pueden comprender de forma inmersiva y cercana los riesgos asociados al uso de pólvora.
Durante el último año, la estrategia logró:
- 236 sesiones pedagógicas
- 513 estudiantes capacitados en promedio
- Más de 150 docentes vinculados
El resultado: una red creciente de multiplicadores del mensaje de prevención en todo el Valle de Aburrá.
Lesionados estables, pero el riesgo persiste
Aunque las cifras de lesionados por pólvora en Antioquia se mantuvieron estables entre 2023-2024 y 2024-2025, y en el Valle de Aburrá hubo una leve disminución, la entidad insiste en que la meta es cero lesionados y cero animales afectados.
El Área Metropolitana trabaja articuladamente con la Gobernación de Antioquia, la Policía Nacional y las administraciones municipales para reforzar su mensaje de una Navidad sin pólvora, especialmente en defensa de la fauna silvestre.
Un llamado a la ciudadanía: la alegría no se quema, se comparte
La autoridad ambiental invita a todas las familias metropolitanas a sumarse activamente a esta causa durante las festividades decembrinas.
Si un animal silvestre resulta afectado, se debe reportar de inmediato a la Línea de Emergencias de Fauna Silvestre: 304 630 0090.
Porque proteger la vida —humana, animal y ambiental— es responsabilidad de todos. Porque una navidad sin pólvora es una navidad sin miedo. Porque en el Valle de Aburrá, la alegría no se quema, se vive y se comparte.