El presidente Gustavo Petro anunció que en Colombia el servicio militar dejará de ser obligatorio y pasará a funcionar bajo un esquema voluntario, una medida que, según dijo, responde a una de sus promesas de campaña y que ya estaría en marcha dentro de su Gobierno.
El pronunciamiento del mandatario se conoció este lunes 30 de marzo de 2026, a través de su cuenta de X, donde afirmó que el cambio ya se logró gracias a nuevas condiciones salariales para quienes ingresan a las Fuerzas Militares. “Prometí en campaña acabar el servicio militar obligatorio y hacerlo voluntario. Literalmente, ya lo hemos logrado gracias a que ganan el salario vital”, escribió Petro.
De acuerdo con el presidente, el nuevo modelo no solo elimina el carácter forzoso del servicio, sino que además habría incrementado el interés de los jóvenes en vincularse. En el mismo mensaje, Petro aseguró que “no solo es voluntario, sino que se inscriben más jóvenes que nunca y con alegría”, al presentar la medida como una transformación de fondo en la relación entre el Estado y la juventud.
El anuncio se da en un contexto de ajustes normativos impulsados por el Ministerio de Defensa. Según se explicó, el Decreto 1075 de 2025 abrió la puerta para que la etapa de formación dentro de las Fuerzas Armadas pueda prorrogarse de forma voluntaria, bajo ciertas condiciones y dependiendo de los cupos disponibles en instituciones como el Ejército, la Armada o la Policía.
La normativa establece actualmente que el tiempo de servicio es de 18 meses para quienes no han terminado el bachillerato y de 12 meses para quienes sí lo culminaron. Además, permite extender de manera voluntaria la permanencia entre seis y doce meses adicionales, siempre que el joven presente la solicitud con al menos cuatro meses de anticipación al licenciamiento, tenga una evaluación favorable de desempeño y no registre sanciones disciplinarias, penales o administrativas.
Ese decreto entró en vigencia el 15 de octubre de 2025, cuando fue firmado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, general en retiro. Con esa decisión, el Gobierno avanzó en un modelo que busca reducir la obligatoriedad histórica del servicio militar y abrir paso a mecanismos de permanencia basados en la voluntad del uniformado.
Junto a ese cambio, el Gobierno también ha venido consolidando el programa Servicio Social para la Paz, presentado como una alternativa al servicio militar tradicional. Bajo esta modalidad, los jóvenes pueden participar en tareas relacionadas con gestión del riesgo, medioambiente, educación y derechos humanos, entre otras áreas, sin necesidad de incorporarse al servicio armado.
Según la información divulgada, quienes sean seleccionados para este programa recibirán un certificado equivalente a la libreta militar, además de un reconocimiento de la experiencia como primer empleo. La iniciativa, de acuerdo con lo expuesto por entidades oficiales citadas en la nota, busca fortalecer el compromiso social y comunitario de los jóvenes, al tiempo que los vincula a labores de construcción de paz y prevención de desastres.
El anuncio de Petro reabre el debate sobre uno de los temas más sensibles en la relación entre el Estado, la juventud y las Fuerzas Militares. Mientras el Gobierno lo presenta como el cumplimiento de una promesa electoral y un paso hacia un modelo más libre y moderno, la medida seguramente seguirá generando discusión política, jurídica e institucional sobre el alcance real del fin del servicio militar obligatorio en Colombia.