Un nuevo hecho de inseguridad y controversia social se vivió este jueves en la localidad de Suba, en el noroccidente de Bogotá, cuando un hombre que se identifica como therian —una persona que siente una conexión interna con un animal no humano— fue capturado por ciudadanos luego de hurtar un teléfono celular.
El incidente quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, desatando comentarios que mezclan burlas, críticas y debates sobre identidad, justicia comunitaria y violencia urbana.
Robo y reacción ciudadana
Según los primeros informes, el sujeto, quien se describe a sí mismo como “therian-rata”, habría arrebatado un celular a una joven en plena vía pública. Testigos y transeúntes reaccionaron de inmediato ante el hurto. Un grupo de aproximadamente cinco personas lo persiguió y logró detenerlo con acciones que incluyeron agresiones físicas antes de que llegaran las autoridades policiales.
Mientras tanto, la persona que acompañaba al detenido logró escapar y, hasta ahora, no ha sido localizada por las autoridades.
Las imágenes del momento, que circulan ampliamente en plataformas como X (antes Twitter), muestran el forcejeo y la captura del presunto ladrón. La difusión del material ha generado miles de reacciones: desde quienes celebran la “justicia por mano propia” hasta quienes advierten sobre los riesgos de normalizar la violencia comunitaria.
Algunos usuarios aprovecharon la popularidad del término “therian” para hacer memes y chistes, mientras que otros pidieron diferenciar entre una identidad alternativa y actos delictivos que, en cualquier caso, deben responder ante la justicia formal.
Este suceso también reabrió el debate en Colombia sobre la presencia y visibilidad de subculturas urbanas poco conocidas como la de los therians. Aunque este fenómeno había tenido mayor presencia en entornos digitales o casos aislados, su aparición en espacios públicos ha generado curiosidad y, en muchos casos, confusión entre los ciudadanos.
Los therians suelen definirse como personas que sienten una conexión profunda o identificación espiritual con animales no humanos, y en algunos casos adoptan gestos o comportamientos que simbolizan esa relación —sin que esto necesariamente implique una creencia literal de transformación física.
Preocupación por la justicia comunitaria
Analistas y usuarios han aprovechado la viralización del video para criticar la desconfianza que existe hacia las autoridades y la tendencia a resolver conflictos “por mano propia”, lo que puede poner en riesgo la integridad de las personas involucradas y entorpecer procesos legales adecuados.