Un operativo internacional dejó al descubierto una de las redes de explotación sexual infantil más aberrantes detectadas en los últimos años. Once personas fueron capturadas por su presunta participación en la producción y comercialización de material de abuso sexual de niñas y niños, incluso bebés, a través de transmisiones en vivo y plataformas digitales.
El alcalde de Federico Gutiérrez Zuluaga reveló que la estructura criminal operaba de manera transnacional y tenía conexiones entre Colombia y Estados Unidos. De las capturas, siete se realizaron en Medellín, una en Cartagena y tres más en Estados Unidos. Entre los detenidos figura un ciudadano mexicano.
Las autoridades confirmaron que las víctimas tenían entre 10 meses y 13 años de edad. En varios casos, los responsables eran personas cercanas a los menores, entre ellas madres, tías, primas y amigas de las familias. Todos los niños rescatados fueron puestos bajo protección institucional.
La investigación, denominada “Operación Alpha MASI”, fue liderada por la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, con apoyo de agencias internacionales como Homeland Security Investigations (HSI) y la Unidad Investigativa contra el Crimen Transnacional (TCIU).
Según las autoridades, la red producía contenido de abuso sexual infantil por encargo para consumidores extranjeros que pagaban por ver agresiones en tiempo real. La organización utilizaba plataformas de mensajería cifrada y canales digitales para comercializar el material ilegal.
Uno de los casos más estremecedores evidenció explotación sexual contra un bebé de 10 meses, un niño de 2 años y una niña de 3 años.
“¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo? Podemos avanzar mucho en infraestructura, pero si no protegemos a nuestras niñas y niños, somos una sociedad sin futuro”, expresó el alcalde Federico Gutiérrez.
La investigación duró cuatro meses y comenzó tras la captura de tres personas en Estados Unidos, donde fueron encontrados videos y registros de transmisiones con víctimas colombianas. A partir del rastreo tecnológico y financiero, las autoridades identificaron a quienes producían y distribuían el contenido desde Colombia.
De acuerdo con la Fiscalía, los pagos realizados por los consumidores extranjeros superaban los 63.000 dólares, equivalentes a unos 227 millones de pesos.
Los siete capturados en Medellín fueron enviados a prisión y enfrentarán cargos por pornografía infantil agravada, explotación sexual comercial, proxenetismo agravado, acceso carnal violento y utilización de menores de edad para la comisión de delitos.
Con este caso, ya son 31 extranjeros capturados desde 2024 en investigaciones relacionadas con abuso sexual y explotación infantil en Medellín y Colombia. Nueve de ellos ya fueron condenados, siete en cortes federales de Estados Unidos y dos en el país.