Ante la temporada de vacaciones de mitad de año, la Alcaldía de Medellín intensificó los controles a hoteles, hostales, glamping y demás alojamientos turísticos en Santa Elena. Las autoridades buscan frenar construcciones sin permisos y edificaciones levantadas en zonas de protección ambiental.
Como resultado de los operativos, ya fueron suspendidas tres actividades turísticas. Además, los establecimientos que incumplan las normas urbanísticas podrían enfrentar multas cercanas a los 200 salarios mínimos, además de cierres y posibles demoliciones.
Los controles también verifican el registro de huéspedes extranjeros, una obligación cuyo incumplimiento puede generar sanciones superiores a los $12 millones por cada caso. La Alcaldía anunció que las inspecciones continuarán durante toda la temporada vacacional.