Se les acabó la pista: Medellín y el Oriente antioqueño le ponen freno a los piques ilegales

La Alcaldía de Medellín endureció su ofensiva contra los piques ilegales, una práctica que sigue poniendo en jaque la seguridad vial en la ciudad. En articulación con Envigado y Rionegro, durante lo corrido de 2026 se han ejecutado 22 operativos que dejan un balance claro: 298 comparendos impuestos y 89 motocicletas inmovilizadas.

Las autoridades no están improvisando. Los controles han sido focalizados en los puntos críticos donde se concentran estas carreras clandestinas, especialmente en el corredor de Las Palmas, una vía que se ha convertido en escenario frecuente de maniobras temerarias a altas velocidades.

Los operativos incluyen verificación de documentos, control técnico-mecánico y acciones directas contra conductas peligrosas en vía pública. La Secretaría de Movilidad insiste en que no se trata solo de imponer sanciones, sino de evitar tragedias que pueden terminar en muertes o lesiones irreversibles.

La estrategia también se trasladó al entorno digital. La Administración Distrital ha identificado perfiles y cuentas en redes sociales —incluidos creadores de contenido— que presuntamente convocan o promueven los piques. La información ya fue organizada y puesta en conocimiento de las autoridades competentes para que se adelanten las actuaciones correspondientes.

El mensaje es contundente: habrá vigilancia permanente, más controles y cero tolerancia con quienes convierten las vías en pistas clandestinas. La prioridad, aseguran desde la Alcaldía, es proteger la vida de conductores, peatones y ciclistas en Medellín y su área metropolitana.