Con voz entrecortada y visiblemente afectado, el presidente del Concejo de Medellín, Sebastián López, rindió un sentido homenaje al senador Miguel Uribe Turbay, asesinado en un ataque sicarial que conmocionó al país.
En su intervención, López evocó la tragedia que vuelve a marcar a la familia Turbay, recordando que la madre de Miguel, la periodista Diana Turbay, también fue asesinada cuando él tenía apenas cuatro años. “Hoy se repite la historia. Miguel tenía 39 años, igual que su madre cuando fue asesinada. Su hijo, también de cuatro años, enfrenta ahora el mismo dolor. Es una historia supremamente triste que nos golpea como país”, expresó.
El cabildante destacó las cualidades personales y profesionales del senador, a quien describió como “un ser humano excepcional, humilde, carismático y servicial”. Añadió que Uribe Turbay “fue un dirigente altamente formado para servirle a Colombia” y que su trayectoria, desde la Secretaría de Gobierno de Bogotá hasta el Senado, estuvo marcada por un servicio público “intachable”.
“Colombia pierde la posibilidad de un gran presidente, si así lo hubiera decidido el país. Y nuestro partido, el Centro Democrático, pierde a una de sus más importantes esperanzas, un líder joven que unía, trabajaba en equipo y representaba ese cambio generacional por el que venimos trabajando”, señaló López.
Más allá del homenaje personal, López aprovechó su discurso para denunciar lo que calificó como una “persecución” contra el Centro Democrático. “Nuestro partido está golpeado, muy golpeado. Hoy la persecución no es solamente judicial, sino también sicarial. Toda la banda material está capturada, pero hace más de un mes no nos dicen quién dio la orden”, reclamó, sugiriendo que “todo el mundo sabe quiénes son los amigos de los responsables”.
“Esto no es polarización. Defender el Estado de derecho frente a una dictadura, respaldar la fuerza pública y proteger las instituciones no es polarizar, es luchar por lo correcto”.
Criticó las recientes decisiones y posturas del Gobierno Nacional, a las que acusó de “ofrecer guerra a países vecinos y poner en riesgo a soldados y policías para proteger a narcotraficantes”. Según López, Colombia está cada vez más cerca de un “punto de no retorno”, un momento tras el cual “ya no hay forma de recuperar” la institucionalidad y los valores nacionales.
En un tono más íntimo, López compartió anécdotas con Miguel Uribe Turbay durante actividades políticas en Medellín. Recordó una caminata en la Comuna 13 y un recorrido por la carrera 70 quince días antes del atentado. “Me sorprendió la baja seguridad con la que se movía. Él me decía: ‘Esto está en manos de Dios’. Era alegre, jocoso y nunca se dejaba afectar por la tensión política”, relató.
También lamentó no haber aceptado una invitación a cenar que el senador le hizo poco antes de su muerte. “Son momentos que uno recuerda y se arrepiente de no haber aprovechado más”, confesó.
López cerró su discurso con un llamado a que la muerte de Miguel Uribe sirva para unir al país y enfrentar los desafíos comunes: “Esto no se trata solo de nuestro partido. Es una batalla de todos los colombianos por rescatar a Colombia. No podemos permitir que el asesinato de Miguel quede como un episodio más. Debe ser un punto de unión para defender lo correcto”.
El presidente del Concejo concluyó abrazando simbólicamente a la familia del senador: “A su esposa, a su padre, a sus hijos, les enviamos todo nuestro consuelo y nuestras oraciones. La batalla no es solo contra nuestro partido, es contra todos los que creemos en el lado correcto de la historia”.