El bus oficial de la Selección Colombia, utilizado para transportar a los jugadores durante las actividades previas al partido de despedida en el estadio El Campín frente a Costa Rica, quedó en medio de una polémica política luego de que fuera interceptado por un grupo de seguidores del candidato presidencial Iván Cepeda.
Según los videos que circulan en redes sociales, los manifestantes rodearon el vehículo e impidieron temporalmente su desplazamiento mientras le pegaban afiches de la campaña del candidato oficialista en los costados y el parabrisas del bus.
Las imágenes muestran además a los asistentes coreando la consigna “el que no pite no pasa”, mientras bloqueaban el paso del vehículo. Ante la presión de la multitud, el conductor comenzó a utilizar la bocina para intentar continuar su recorrido.
Posteriormente, en redes sociales, simpatizantes de Cepeda compartieron los videos asegurando que el bus de la Selección se había sumado a la campaña presidencial mediante los pitos del conductor. Sin embargo, según versiones de los presentes, el conductor habría accionado la bocina para que los manifestantes despejaran la vía y le permitieran continuar su trayecto.
La situación obligó a la intervención de la Policía para restablecer la movilidad del vehículo y garantizar que pudiera seguir su recorrido.
El episodio ha generado controversia en redes sociales, donde usuarios cuestionaron el uso de símbolos asociados a la Selección Colombia en medio de actividades de carácter político, así como las presiones ejercidas sobre el conductor para obtener una manifestación que posteriormente fue presentada como un supuesto respaldo espontáneo a una campaña electoral.