El candidato presidencial Abelardo De La Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, lanzó una dura advertencia contra el ELN y aseguró que la organización armada está entrando en su etapa final, al quedar —según afirmó— sin el respaldo territorial que por años le ofreció Venezuela.
De La Espriella se pronunció en rechazo a la propuesta presentada por la delegación del ELN de “construir un Acuerdo Nacional para superar la crisis y el conflicto social, político y armado de más de siete décadas”, planteada en el contexto de las próximas elecciones presidenciales.
Para el candidato, dicha iniciativa intenta blanquear la naturaleza criminal del ELN y pretende poner al Estado de derecho al mismo nivel que un grupo armado señalado de terrorismo y narcotráfico.
“Yo tengo listo el acuerdo que piden los terroristas”, afirmó, en un mensaje en el que descartó cualquier posibilidad de negociación que —según su postura— legitime el crimen o conduzca a impunidad.
De La Espriella fue enfático en que, bajo un eventual gobierno suyo, el ELN tendría únicamente dos alternativas:
- Entregarse a la justicia y responder por sus crímenes.
- O enfrentar al Estado, advirtiendo que en ese caso se aplicará el uso legítimo de la fuerza pública dentro del marco constitucional.
“Bandido que no se someta, lo someteremos con las armas de la República, amparadas por la Constitución y la ley”, sostuvo.
El candidato relacionó su declaración con el escenario regional y aseguró que los grupos armados perderían capacidad operativa debido al cambio de condiciones transfronterizas.
“Ahora que está cayendo la dictadura (…) se les acaba el paraíso territorial en el que se esconden los narco guerrilleros”, declaró, afirmando que no permitirá que Colombia se convierta en refugio para estas estructuras.
De La Espriella también criticó a sectores políticos que, según él, han actuado con permisividad frente a los grupos armados, y lanzó señalamientos directos contra el presidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, afirmando que un eventual gobierno de Cepeda convertiría a Colombia en un nuevo territorio protector del terrorismo.
Finalmente, propuso una estrategia integral contra el crimen transnacional basada en el fortalecimiento de la seguridad interna y la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos e Israel, para atacar las redes criminales y su principal fuente de financiación: el narcotráfico.
“Con la ayuda de Estados Unidos e Israel podemos, de una vez por todas, acabar con la guerrilla más antigua del mundo”, concluyó.