Un grupo de abogados venezolanos en el exilio solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos abrir una investigación penal por tortura contra Nicolás Maduro, en un proceso que podría tener consecuencias judiciales severas bajo la legislación estadounidense.
La solicitud fue presentada el 4 de enero, un día después de que el Gobierno de Estados Unidos lo capturara en Caracas, un punto clave debido a que la ley estadounidense establece que este tipo de procesos puede activarse cuando la persona señalada se encuentra en territorio estadounidense.
Según explicó al medio TalCual el abogado Kelvi Zambrano, quien lidera la iniciativa junto a José Valderrama, Villcar Fernández y Julie Vanessa Siado, la legislación permite juzgar casos de tortura independientemente de dónde ocurrieron los hechos o dónde se encuentren las víctimas. “Lo determinante es que el ejecutor esté aquí”, señaló.
De avanzar la investigación, el caso sería independiente de los procesos que ya enfrenta Maduro en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York por presunto narcoterrorismo. Bajo la normativa citada por los abogados, el delito de tortura podría acarrear penas de hasta 20 años de prisión, cadena perpetua o incluso la pena de muerte si se comprueba que las víctimas fallecieron como consecuencia de los abusos.