n medio del incremento sostenido de lluvias en Antioquia y de mayores aportes hídricos al embalse, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y Empresas Públicas de Medellín (EPM) sostuvieron una reunión técnica para evaluar la operación del proyecto Hidroituango y revisar los protocolos de monitoreo y comunicación con autoridades y comunidades aguas abajo del río Cauca.
El encuentro fue liderado por el director de la UNGRD, Carlos Carrillo Arenas, y el gerente general de EPM, John Maya Salazar, junto con el equipo técnico de generación de energía, en un contexto de precipitaciones por encima de los promedios históricos en la cuenca del río Cauca.
Según explicó Carrillo, el objetivo es fortalecer la coordinación interinstitucional ante escenarios de alta variabilidad climática. “Nuestro deber es acompañar a las empresas para que se proteja la vida de los ciudadanos. Con EPM hemos mantenido un diálogo receptivo que permite fortalecer alertas tempranas, comunicación y decisiones oportunas ante cualquier contingencia”, señaló.
Por su parte, el gerente de EPM aseguró que actualmente la situación del proyecto es estable y no representa riesgo para las comunidades ubicadas aguas abajo. Indicó que el embalse se encuentra dentro de los rangos operativos previstos en el diseño y que no existe condición de rebose estructural.
La empresa destacó que cuenta con monitoreo permanente 24/7, margen hidráulico adicional y un vertedero con alta capacidad de evacuación de crecientes. Además, el embalse cumple una función clave de amortiguación frente a aumentos súbitos de caudal, permitiendo anticipar el tránsito de crecientes con varias horas de antelación y adoptar decisiones preventivas como descensos controlados del nivel y apertura gradual de compuertas.
Durante la reunión también se revisaron análisis técnicos actualizados sobre estabilidad estructural y comportamiento geotécnico del proyecto.
La UNGRD reiteró que el país enfrenta un escenario de eventos hidrometeorológicos intensos que exige preparación con escenarios ampliados de riesgo. En ese sentido, mantiene seguimiento permanente a la evolución del río Cauca y a las alertas emitidas por el IDEAM por inundaciones, crecientes súbitas y niveles altos en distintos municipios de la cuenca.
Las entidades acordaron mantener esquemas de monitoreo continuo, garantizar márgenes de maniobra operativa ante posibles crecientes extraordinarias y activar oportunamente los planes de contingencia en caso de variaciones significativas en niveles y caudales.
En recorridos realizados en municipios aguas abajo, UNGRD y EPM identificaron oportunidades de mejora para fortalecer la preparación comunitaria. Entre las recomendaciones está actualizar la caracterización detallada de la población —incluyendo niños, adultos mayores y personas con discapacidad— para dimensionar mejor la respuesta ante una eventual emergencia.
También se insistió en mantener en óptimas condiciones las rutas de evacuación, puntos de encuentro y sistemas de alerta temprana, así como mejorar dotaciones básicas como botiquines y equipos de primera respuesta.
Finalmente, ambas entidades reiteraron que, conforme a la Ley 1523 de 2012 y al Decreto 2157 de 2017, la gestión del riesgo es una responsabilidad compartida entre sector público y privado, especialmente cuando se trata de infraestructura estratégica para el país.