Uribe propone a Petro bajar impuestos y frenar el “derroche” para proteger empleo e inversión

En un acto público realizado en el municipio de Andes, el expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó un fuerte mensaje al gobierno del presidente Gustavo Petro, al advertir que, si no se corrigen las actuales políticas fiscales y administrativas, Colombia podría entrar en un escenario de pérdida de inversión, deterioro del empleo y caída del recaudo.

Uribe planteó que, para mejorar las condiciones del trabajador y del empresario, el país necesita una combinación de decisiones concretas: respetar los salarios y recargos, pero bajar impuestos, y atacar de raíz los escándalos que —según dijo— han golpeado la confianza.

“Vivan los salarios, abajo la corrupción y menos impuestos”, expresó el exmandatario al insistir en que el problema no está en pagarle bien al trabajador, sino en el manejo de los recursos públicos.

Durante su intervención, el líder del Centro Democrático defendió el papel del sector empresarial y afirmó que los empresarios han mostrado disposición para cumplir con las obligaciones laborales. Sin embargo, sostuvo que el malestar ciudadano crece cuando se percibe despilfarro estatal o corrupción.

En ese mismo tono criticó el manejo presupuestal del Gobierno, al señalar como contradicción el gasto en actividades internacionales mientras, según él, el sistema de salud enfrenta restricciones financieras.

Uribe también centró parte de su discurso en el tema de seguridad, afirmando que el país vive un retroceso y que se requiere conducción firme sobre las Fuerzas Armadas para recuperar el control territorial y frenar a las estructuras criminales.

En su mensaje dejó ver una lectura política del momento electoral, al señalar que Colombia deberá escoger rumbo entre la propuesta del Centro Democrático y la del senador Iván Cepeda, a quien ubicó como el símbolo del proyecto del Pacto Histórico.

Uribe invitó a respaldar la aspiración presidencial de Paloma Valencia, destacando que podría convertirse en la primera mujer presidenta del país.

En el evento también participó Paloma Valencia, quien reiteró una de sus principales banderas: una reducción del tamaño del Estado. La candidata aseguró que, de llegar a la Casa de Nariño, buscaría disminuir el número de ministerios de 19 a 12 y eliminar cargos burocráticos.

En otro escenario político, Uribe se refirió al aumento del 23% del salario mínimo para 2026, celebrando que el salario alcance los $2.000.000, pero advirtiendo que el incremento puede ser difícil de sostener si el Gobierno no garantiza estabilidad económica, seguridad y confianza para invertir.

Uribe insistió en que su sector político respalda una visión de “economía fraterna”, donde trabajador y empresario puedan prosperar, recordando que durante su colectividad se impulsó la reducción de la jornada laboral de 48 a 42 horas, sin recortar derechos.

Sin embargo, volvió a responsabilizar al Gobierno por —según su lectura— afectar las condiciones para que esas mejoras se materialicen en la vida real, especialmente en regiones donde la extorsión y el control criminal generan miedo e incertidumbre para la empresa privada.

Uribe también cuestionó decisiones del Ejecutivo relacionadas con la reforma pensional y el manejo del gasto público, asegurando que estas medidas podrían afectar la confianza inversionista en el país.

A su juicio, la combinación de inseguridad, endeudamiento y falta de credibilidad institucional terminaría afectando sectores intensivos en empleo —como flores, confección y otras industrias— al reducir competitividad y aumentar el riesgo.

Con este discurso, el expresidente volvió a posicionar una idea central en su mensaje de oposición: que el rumbo económico del país debe corregirse con menos impuestos, más seguridad y cero derroche, como fórmula para que Colombia no pierda la inversión que sostiene el empleo formal.