El expresidente Álvaro Uribe Vélez, condenado en primera instancia el pasado 1 de agosto a 12 años de prisión por la Juez 44 Penal del Circuito de Bogotá, anunció que renuncia a la prescripción de la acción penal en el proceso que se adelanta en su contra y que vencería el 16 de octubre de 2025.
En una carta enviada a los magistrados que estudian su apelación, Uribe aseguró que la condena es “equivocada e injusta” y reiteró que en el juicio quedó probada su inocencia. Señaló que, pese a que la ley le permitiría quedar en libertad en menos de dos meses, no aceptará ese beneficio.
“Aun con el peso de la injusta condena y estando mi libertad en juego, no puedo declinar el camino de la verdad. Servir a Colombia ha sido el máximo honor de mi vida y, en esta encrucijada, debo dar ejemplo y optar por lo correcto”, escribió el exmandatario.
Uribe cuestionó que en la primera instancia no se hubieran valorado de manera adecuada las pruebas presentadas durante el juicio, que se extendió por 70 audiencias y recopiló una amplia cantidad de testimonios y documentos. “El fallo, aunque extenso, echó de menos la valoración de gran parte de los hechos probados”, manifestó.
La defensa del expresidente, el Ministerio Público y otros intervinientes han presentado escritos de impugnación que superan las 900 páginas, mientras que los alegatos de conclusión ocuparon más de una semana de audiencias. Por eso, Uribe pidió a los magistrados de segunda instancia que se tomen el tiempo necesario para realizar un análisis integral antes de tomar una decisión definitiva.
Finalmente, el exmandatario pidió a la Sala aceptar formalmente su renuncia a la prescripción y fallar “conforme a la ley, a lo probado en juicio y a lo que sea justo”.
Con este anuncio, el expresidente busca que el proceso tenga un cierre en segunda instancia y que, según él, se reconozca su inocencia en un fallo de fondo, más allá del vencimiento de término