Venezuela: régimen de Maduro detiene a Juan Pablo Guanipa

El chavismo ha detenido a Juan Pablo Guanipa, número dos de la Plataforma Unitaria Democrática y uno de los dirigentes más cercanos a María Corina Machado, en medio de una nueva oleada represiva contra la oposición venezolana a pocos días de las elecciones legislativas previstas para este domingo. El líder de Primero Justicia llevaba en la clandestinidad desde agosto pasado, tras evitar varias detenciones por parte de las fuerzas de seguridad del régimen de Nicolás Maduro.

El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó la detención en una rueda de prensa en la que mostró fotografías de Guanipa esposado, custodiado por agentes enmascarados y con chaleco antibalas. “Ha sido una captura limpia, con respeto total y absoluto a los derechos humanos. Es uno de los jefes de esta red terrorista. Los hechos así lo demuestran”, declaró Cabello, quien además vinculó al dirigente con un supuesto plan para cometer atentados durante el proceso electoral.

La detención de Guanipa se suma a una ofensiva represiva que, según María Corina Machado, ya ha dejado más de 50 detenidos entre dirigentes políticos, activistas, periodistas y defensores de derechos humanos en todo el país. “Esto es terrorismo de Estado puro y duro. Juan Pablo Guanipa es un hombre valiente, íntegro y un ejemplo de lucha por la libertad. Es mi compañero y mi hermano”, escribió Machado en sus redes sociales.

Desde la clandestinidad, antes de ser capturado, Guanipa dejó un mensaje que fue difundido por sus allegados: “Hermanos, si están leyendo esto es porque he sido secuestrado por las fuerzas del régimen. Lamentablemente, mi tiempo en resguardo llegó a su fin. A partir de hoy, formo parte de la lista de venezolanos secuestrados por la dictadura. Pronto llegará el día cuando estaremos corriendo en las calles, no huyendo de la represión, sino para abrazarnos y celebrar la libertad. Hoy estoy injustamente preso, pero nunca derrotado”.

La líder tachirense y exdiputada Gaby Arellano también se pronunció con contundencia: “Juan Pablo es un hombre honesto, un político a carta cabal. Le ha tocado vivir el dolor en silencio por la pérdida de su esposa, y aun así ha seguido firme. Pudo salir de Venezuela, pero decidió quedarse. No es narcotraficante ni terrorista. Es más libre que tú, Diosdado, y va a transformar la realidad de Venezuela, no tengan duda de eso”.

La captura de Guanipa ha generado una fuerte condena a nivel nacional e internacional. Analistas y líderes democráticos advierten que el régimen busca sembrar el miedo y desarticular la oposición a través de detenciones arbitrarias, acusaciones sin pruebas y persecución judicial, mientras se aproxima una contienda electoral marcada por el descrédito y la falta de garantías.

Las elecciones del domingo han sido señaladas por diversos observadores como un proceso viciado, utilizado por Maduro para recomponer su legitimidad tras la derrota presidencial del año pasado. Guanipa, al igual que otros líderes opositores, había pedido la abstención como rechazo a lo que consideran una “farsa electoral”.

En Venezuela, la represión arrecia, y figuras como Juan Pablo Guanipa engrosan la lista de presos políticos, convertidos en símbolos de resistencia frente a un régimen que, lejos de ceder, redobla su ofensiva.