La Alcaldía de Medellín intensificó los controles urbanísticos en el Cerro de las Tres Cruces y reveló que en lo corrido de 2026 ha ordenado la suspensión de aproximadamente 35 construcciones que se adelantaban sin las licencias requeridas en este importante ecosistema del suroccidente de la ciudad.
La medida hace parte de una estrategia para frenar intervenciones ilegales, proteger el medio ambiente y evitar que más personas inviertan en predios o proyectos que no cumplen con la normatividad urbanística.
Según la Administración Distrital, durante este año se han elaborado 96 informes técnicos en la zona para identificar posibles irregularidades y activar las actuaciones correspondientes. Además, se han realizado siete recorridos de inspección y seguimiento en el territorio para detectar nuevas intervenciones y verificar las condiciones del cerro.
“Durante esta temporada muchas familias reciben recursos adicionales como la prima de mitad de año y, en algunos casos, deciden invertirlos en lotes o proyectos de vivienda. Por eso es fundamental verificar las condiciones urbanísticas y jurídicas de los predios antes de realizar cualquier compra”, advirtió el subsecretario de Control Urbanístico, Juan Camillo Arredondo Ballesteros.
Las autoridades alertaron sobre personas que ofrecen terrenos a bajo costo o prometen posibilidades de construcción sin contar con los permisos exigidos por la ley, una situación que puede terminar en sanciones económicas, pérdida de la inversión o en la imposibilidad de desarrollar proyectos en esos predios.
Para fortalecer la vigilancia, el Distrito también está utilizando herramientas de monitoreo satelital que permiten detectar cambios en el uso del suelo, movimientos de tierra y nuevas edificaciones, facilitando una reacción más rápida por parte de las autoridades.
La Alcaldía recordó que el Cerro de las Tres Cruces es uno de los principales patrimonios ambientales de Medellín y un corredor estratégico para la biodiversidad urbana, por lo que insistió en la importancia de construir e invertir dentro de la legalidad para proteger tanto el ecosistema como la seguridad de las comunidades que habitan y visitan este sector.